miércoles, 6 de julio de 2011

La pésima (PÉSIMA) idea de acostarme ayer la siesta de las 5 de la tarde a las 10 de la noche me ha brindado hoy la sorpresa de encontrarme a las 2 de la madrugada (hora a la que me he despertado despues de acostarme de nuevo tras la cena) con un nuevo inquilino deambulando por las paredes de la habitación; una simpática salamandra blanca que aguardaba junto a la esquina de la ventana mientras nosotros aprovechábamos entre las sábanas nuestras horas de descanso.
A diferencia de los artrópodos con los que he tenido la desgracia de cruzarme en estos días, la presencia de la salamandra no me disgusta demasiado pues, no se por qué, tiendo a pensar que su alimentación insectívora la convierte en un valioso aliado a la hora de acabar con los mosquitos que pululan por el cuarto. Ese es otro de los motivos por el que las arañas también me parecen tolerables; ¡Cuantas picaduras de mosquítos sufritíamos si no fuese por sus pegajosas telas y su voraz apetito!
Pero bueno, cambiaremos de tema porque mis reflexiones sobre diversos insectos y sus comportamientos me hacen cuestionarme seriamente la buena marcha de mi estabilidad mental en este entorno (y, además, empiezoa darme asco).
En otro orden de cosas, ayer tuvimos la experiencia de presenciar nuestra primera gran tormenta monzónica de la temporada; en poco más de media hora la descarga de agua era tan brutal y constante que rápidamente las calles se convirtieron en ríos por los que con mucha dificultad podían circular los coches. Mientras esperaba a Mireya para coger el Taxi que nos llevaría de la Universidad de Filipinas a casa, unos crios jugaban en la riada o se reían al ponerse bajo los abundantes torrentes de agua que caían del tejado de mi edificio.
Despues, casi una hora para llegar dado el consecuente atasco que se formaba en las zonas inundadas por el aguacero. Pese a todo, el Taxi apenas nos costó 2 euros (es baratísimo desplazarse por esta ciudad vía transporte p'ublico o privado, y cuesta apenas 10 céntimos de euro [8 Pesos] tomar uno de los numerosos "Jeepneys" que vuelan sobre el asfalto) y, finalmente, pudimos descansar de nuevo con la esperanza de que el efecto del Jet Lag no nos fastidiase demasiado...

2 comentarios:

  1. Si camina por las paredes yo apuesto más por un gecko que por una salamandra... En todo caso adoro a esos bichos. De mayor quiero ser salamandra.

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  2. Yo también tengo dos sacaveras (salamandras, en bable)encima de mi mesa: una de tela y otra de fundición. Debes de saber que en asturias, la tierra de tus ancestros, se dan muy bien las sacaveras (la salamandra salamandra, en los Picos de Europa, y la salamandrina terdigitata algo más abajo). De ahí puede venir tu atracción por estos bichitos. Aunque albinas yo nunca tuve la suerte de verlas.

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